Quillota propone prevención y rehabilitación como estrategias para combatir la delincuencia

Quillota propone prevención y rehabilitación como estrategias para combatir la delincuencia

Mientras la persecución del delito le corresponde a las policías, la Gobernación y la Justicia, la Municipalidad pone sus énfasis e inversión en otras iniciativas, algunas únicas en el país

QUILLOTA.- Importantes esfuerzos en inversión, gestión y ejecución de innovadores proyectos ha desarrollado la Municipalidad de Quillota, para hacer frente al fenómeno -nacional y local- de aumento de la sensación de inseguridad, que provocan los hechos delictuales y de violencia, algunos de alta connotación, que han ocurrido en la ciudad.

Y es que, si bien la persecución del delito es un rol que compete a las policías, Ministerio Público a través de sus Fiscalías y Ministerio del Interior, mediante la Gobernación Provincial, Quillota ha puesto el énfasis en la prevención del delito, la minimización de sus motivaciones y posteriormente, la rehabilitación de quienes delinquen.

Según manifestó el alcalde de Quillota, doctor Luis Mella Gajardo, “Quillota, la Municipalidad, asume el desafío de trabajar por la seguridad de la población. No le hacemos el quite, creemos que tenemos el deber de trabajar con la comunidad. Pero dicho esto, planteamos claramente que, en la mirada integral de la seguridad y basado también en lo que uno estudia desde la Medicina, existe una prevención primaria, secundaria y terciaria”.

Prevención primaria: evitar el delito

Haciendo un símil con su profesión de médico, el jefe comunal comentó que la prevención primaria es evitar que el hecho suceda y en eso la Municipalidad ha hecho mucho y tiene mucho qué hacer, a través de diversas iniciativas propias o gubernamentales gestionadas desde el nivel local.

Por ejemplo, a comienzos de este año se creó la Dirección de Seguridad Pública y Familias, dirigida por Sandra Morales, que gestiona y coordina diversos programas, como la instalación de alarmas comunitarias, que el año pasado abarcaron a casi 1.700 viviendas, en 11 barrios y que este 2019 se extenderán a 2.200 casas y 150 locales comerciales, en 25 sectores. Esta unidad también coordina diversos programas de intervención con niños y jóvenes en sus barrios y colegios, buscando potenciar factores protectores junto a sus familias.

Una demanda permanente de los vecinos en esta etapa de prevención es la buena iluminación de los barrios y ya el 2017 la Municipalidad tenía lista la licitación para reemplazar 1.900 luminarias por tecnología LED en los barrios. Sin embargo, con el cambio de Gobierno, la Intendencia congeló el proceso y lo envió al Ministerio de Energía para que hiciera el llamado, algo que todavía no ocurre. Consciente de ello, la Municipalidad gestionó un millón de dólares con la empresa Colbún para cambiar 1.500 luminarias para los barrios, en tres etapas, hasta el 2020 y posteriormente hará lo propio con la empresa Enel, a la espera del proyecto gubernamental, que estará destinado a las vías principales. Con los tres proyectos se totalizarían casi 5.000 luminarias nuevas, de última tecnología. Además, en el último mes y medio, equipos municipales han reparado 400 focos antiguos dañados, con recursos propios.

Prevención secundaria: perseguir el delito

El alcalde Mella señala que estas iniciativas demuestran que la Municipalidad está trabajando para que no sucedan los hechos delictuales. Pero aclara que “después viene la prevención secundaria, que es tratar la enfermedad o perseguir el delito. Esa es una labor de las policías, del Ministerio del Interior, donde nosotros no tenemos un rol protagónico y tenemos que dejar que actúen las policías. Pero también tenemos el deber de exigir y pedir que estas policías actúen en concordancia con el Ministerio del Interior”.

En ese marco, la Municipalidad también apoya a los organismos policiales en distintos aspectos, destacando durante el último año la entrega del diseño y un terreno en el Parque Industrial, para la construcción del futuro cuartel de la PDI de Quillota, que reemplazará al de calle Concepción, que ya se hizo estrecho para las necesidades de la institución. Además, avanza la licitación del futuro edificio de la Cuarta Comisaría de Carabineros, en su misma ubicación actual, para un proyecto de más de 4.600 millones de pesos.

Además, mediante proyectos municipales, se gestionó la instalación de 29 cámaras de televigilancia, instaladas en distintos puntos de la ciudad y conectadas a una central ubicada en la Cuarta Comisaría de Carabineros, operada por 8 personas contratadas, que monitorean en duplas el sistema, 24/7. En una labor preventiva, pero también de apoyo a Carabineros, permiten detectar infracciones de tránsito, apoyar procedimientos policiales, efectuar controles de identidad o evitar delitos. El 2017, el trabajo de las cámaras permitió un promedio de 2 detenidos a la semana por robo y hurto, cifra que aumentó a 4 semanales el 2018.

Prevención terciaria: la rehabilitación

El último nivel de esta cadena es lo que el alcalde denomina la prevención terciaria, donde nuevamente aparece con fuerza la presencia de la Municipalidad de Quillota. Es el trabajo que se desarrolla para que quien delinquió no lo vuelva a hacer o rehabilitar a las personas con consumo problemático de alcohol y drogas, que ven en el delito una opción para financiar sus adicciones.

En esta fase se encuentra el programa de reinserción social “Oportunidades para la Vida”, ejecutado en conjunto con Gendarmería de Chile y que en abril fue premiado a nivel latinoamericano como una práctica local que fomenta la inclusión, por el Centro Internacional de Promoción de los Derechos Humanos de la Unesco.

Desde el 2012, esta iniciativa, única en Chile, ha brindado apoyo psicosocial, capacitación y un cupo laboral a 48 reos con buena conducta, en una intervención de dos años que abarca también a sus familias. De ellos, 41 no han vuelto a delinquir, con un programa que invierte 400 mil pesos mensuales por cada beneficiado versus los 750 mil que le cuesta al Estado tenerlos en la cárcel.

En otro proyecto inédito en el país, la Municipalidad también creó la Comunidad Terapéutica “Ayutún” (“Volver a amar” en mapudungun), centro de desintoxicación y rehabilitación de drogas y alcohol, que acoge a 14 personas de entre 18 y 52 años, con consumo perjudicial, brindándoles atención médica, apoyo psicosocial e incluso la posibilidad de integrarse a talleres laborales. La inversión mensual del Municipio en el centro bordea los 8 millones de pesos.

“No nos corresponde la persecución del delito”

Con todo lo anterior, el alcalde Luis Mella es enfático en señalar que “la Municipalidad de Quillota tiene un rol fundamental y lo está cumpliendo en lo que es prevenir el delito y rehabilitar a los que caen en él. Estamos dispuestos a ayudar, pero no a ser protagonistas, porque no nos corresponde ni estamos preparados para lo que es la persecución del delito. Las policías, Ministerio del Interior y los Tribunales de Justicia, con las Fiscalías de por medio, deben cumplir su rol también”, concluyó.

Efectivamente, cabe destacar que -por definición- el Ministerio del Interior y Seguridad Pública debe «proponer al Presidente de la República las normas y acciones sobre políticas internas orientadas a mantener el orden público, la seguridad y la paz social. Aplicar, por medio de las autoridades de Gobierno Interior, las normas que para este efecto se dicten y coordinar los Ministerios encargados, en sus respectivas esferas de competencia, de la seguridad pública y ciudadana». Y en la zona, el Ministerio del Interior está representado por la Gobernación Provincial de Quillota.

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